Acerca de Revista Sputnik

La revista Sputnik recibe su nombre del primer satélite artificial de la historia, el Sputnik-1, lanzado por la Unión Soviética el 4 de octubre de 1957. Su nombre en ruso significa compañero de viajes de la tierra. La humanidad comenzaba una nueva era y 10 años después, en el amanecer de 1967, aparecían las primeras ediciones de la revista Sputnik, un compendio mensual de contenidos tomados de la prensa soviética. Desde su aparición fue editada y distribuida en muchos países del mundo, incluyendo los países occidentales. Siendo editada en idiomas como danés, inglés, finlandés, francés, griego, portugués, alemán y, por supuesto, el idioma español.

Una publicación editada por la «AGENCIA DE PRENSA NOVOSTI» (APN), la agencia de información más importante de la Unión Soviética y de toda Europa. Se ha dicho que era la contraparte soviética de la revista estadounidense Selecciones, sin embargo, su diseño y contenidos eran distintos; en especial si se habla de la publicidad. En el caso de la revista Sputnik, los únicos anuncios que se podían encontrar estaban en su contraportada, es decir, que todas sus páginas eran contenidos de lectura. Sus artículos eran muy distintos a los de otras publicaciones contemporánea, no tanto por la diversidad de temas, sino por la manera de abordarlos.


Puesto de periódicos y publicaciones de APN en Berlín Oriental. Un sitio donde se podía adquirir la revista «Sputnik» en plena Guerra Fría. Foto: George Garrigues / Wikimedia Commons.

Desde su fundación, la revista Sputnik estuvo destinada a cumplir con los parámetros más exigentes del mundo editorial, sus páginas mostraban fotografías a todo color y en papel satinado de alta calidad junto a los artículos. Además, la APN se asoció con firmas de impresión finlandesas como “Kursivi” o “Sanomaprint”, para lograr cubrir la gran demanda de las ediciones en varios idiomas. La calidad de la revista simplemente estableció nuevos estándares de diseño editorial.

La revista Sputnik sobrevivió siete años a la Unión Soviética, pero a partir de 1992 dejó de traducirse a varios idiomas y sus tiradas se vieron reducidas considerablemente. A pesar de esto, se siguió editando en la Federación Rusa, hasta que eventualmente desapareció por completo en 1997. Prácticamente en vísperas del 30 aniversario de la publicación de su primer número.

Pasadas dos décadas de su desaparición, alguien tuvo la buena idea de hablarme de ella y me mostró un par de páginas rotas que había conservado desde 1986. Luego de eso, con mucha dificultad, pero también con mucha emoción logré conseguir prestados algunos ejemplares de mediados de los 80’s. Fue así, , gracias a la revista Sputnik, como descubrí muchas cosas de gran importancia y sentido para mí, temas que de otra forma probablemente nunca hubiese conocido.

Muy pocas veces en mi vida recuerdo haber disfrutado tanto de leer algo como en esa primera ocasión. Luego tuve la suerte de encontrar otros ejemplares en un expendio de libros usados y me llevé todos los ejemplares que pude encontrar, pero mis propósitos iban más allá de tener una colección de literatura soviética.

En un nuevo Orden Mundial: ¿Ventana al pasado o espejo de la sociedad?

La revista Sputnik aún es recordada por aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerla y valorarla sin prejuicios, personas que convirtieron esta publicación en su compañera de viajes a través de la lectura. Durante una época en la que el mapa del mundo era otro, pero cómo me decía un lector –para bien o para mal; el mundo ha cambiado– los tiempos en que la revista Sputnik llenaba los anaqueles de la librería local, han acabado para los que disfrutaban el grato privilegio de leerla.

Revista Sovietica Sputnik

Pero mientras varios países han cambiado de nombres de la noche a la mañana y los anaqueles yacen repletos de otras publicaciones; los artículos de Sputnik adquieren mayor vigencia. Fueron escritos en un mundo bipolar, durante la Guerra Fría, por los editores de una superpotencia desaparecida y aún así parecen ser inmunes a la realidad del mundo en que vivimos hoy, incluso nos permiten comprender mejor el presente y tener unas perspectivas mas amplias del futuro.

La temática diversa, inherente al entramado histórico, social y cultural de la humanidad es algo muy propio de las publicaciones soviéticas. La revista Sputnik recoge de forma especial todos estos aspectos, brindando al lector de ayer, hoy, y al de mañana, ya no una ventana al pasado; sino más bien un espejo dónde se ve reflejada la sociedad humana, con sus defectos y sus virtudes. Una publicación que fomenta la conciencia individual, en lugar de la simple propaganda política a la que estamos acostumbrados, llegando incluso a una autocrítica bastante profunda; muy difícil de observar en la mayoría de medios actuales. Lo pueden confirmar quienes eran lectores de la revista Sputnik, independientemente de sus ideas y posturas.

Estas razónes me han motivado a elaborar este blog, en donde se intentará extraer cada letra e imagen del papel, hacia una plataforma digital más accesible. De esta manera algunos contenidos de temática diversa, abordados en su momento por la revista Sputnik; podrán estar nuevamente disponibles, al menos en el idioma español. Los artículos digitalizados se intentarán presentar con la mejor calidad y fidelidad posibles en relación a su edición original en el papel, para que así puedan ser nuevamente asimilados y aprovechados por aquél que así lo necesite. También se propone abordar temas y eventos actuales, editados o traducidos por el autor y colaboradores de este blog. El material propio podrá ser revisado en caso de requerir alguna mejora o corrección en el futuro.

Si es usted un lector y o coleccionista, interesado en las ediciones de la revista Sputnik, le invitamos a que visite nuestro proyecto Archivo-Sputnik, ahí encontrará información detallada sobre números publicados durante la década de los 80’s y si lo desea también puede colaborar enviando información sobre las ediciones que faltan.

Espero que la experiencia de leer artículos de Sputnik sea agradable para el nuevo lector cómo lo ha sido para mí.

 
C – Records