1991: Odisea en el espacio

CRÓNICAS DE UN VIAJE ESPACIAL

Nuestra historia comienza un día de junio de 1989 en Sheffield, una ciudad metropolitana en South Yorkshire, al norte de Inglaterra. Helen Patricia Sharman, una joven de 27 años, trabaja en la fábrica de alimentos Mars Incorporated como Técnico en Investigación de Productos. Su trabajo incluye evaluar las propiedades químicas y físicas del chocolate, pero ahora mismo intenta crear un nuevo tipo de helado, que podría reducir los costes de producción para la fábrica. Al terminar la jornada de trabajo, enciende la radio mientras conduce el camino de regreso a su casa. De pronto escucha un sorprendente anuncio: «Se buscan astronautas – no se requiere experiencia previa. Los únicos requisitos son: que los solicitantes sean británicos, entre los 21 y 40 años de edad, con una base científica, capacidad de aprender un idioma extranjero y una buena condición física». Luego de escuchar el anuncio una nueva aspiración, nada común, estaba naciendo en la mente de Helen: el sueño de viajar al espacio.

EL PROYECTO JUNO

Llevar al primer británico al espacio fue una iniciativa de la Agencia Espacial Soviética y el Gobierno Central. A finales de los 80, bajo la agencia GLAVKOSMOS, las autoridades espaciales idearon poner a la venta el tercer asiento de sus naves Soyuz TM a un ciudadano del país participante. Los cosmonautas investigadores realizarían expediciones a la Estación Espacial MIR, entonces la mayor estructura construida por la humanidad en el espacio. La Estación Espacial MIR permitía realizar experimentos de larga duración en entornos imposibles de reproducir en la Tierra, lo que representaba gran interés para la comunidad científica internacional. Japón ya estaba en el proyecto y los soviéticos habían lanzando a Toyohiro Akiyama en diciembre de 1990, de igual manera Austria aguardaba el vuelo del primer austriaco Franz Viehböck en la Soyuz TM-13 bajo el “Proyecto AustroMir-91”, respectivamente.

No obstante la primera ministra Margaret Thatcher se negó rotundamente a la propuesta, porque en ese entonces y hasta hace muy poco, el gobierno del Reino Unido no invierte dinero de los contribuyentes para financiar lanzamientos espaciales tripulados.

Por el contrario, una parte del sector privado británico sí se interesó en la propuesta, pero finalmente el “Proyecto Juno” logró atraer únicamente a 3 empresas, específicamente British Aerospace, Memorex e Interflora. También atrajo un grupo de científicos británicos que estudiaban los efectos de la microgravedad. Mientras tanto, de lejos el gobierno británico veía el proyecto de forma muy neutral. La posibilidad de la colaboración casi llegó a esfumarse por la falta de apoyo, pero en el último momento el Estado soviético decidió que no se cancelaría el proyecto y terminó financiando la casi totalidad de los gastos que implicaba la misión.

EL SUEÑO DE «LENA»

Cuando Helen envió su solicitud descubrió que no era la única británica con intenciones de convertirse en astronauta, otras 13,000 personas también habían presentado la solicitud. Sin embargo, Helen logró quedar entre los últimos 4 finalistas y poco a poco la probabilidad de alcanzar este sueño se convertía en algo cada vez más real, al tiempo que aumentaban las exigencias para ella.

Al poco tiempo los participantes fueron trasladados al Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin, en la Ciudad de Las Estrellas. Se trata del complejo de instalaciones en el que viven los cosmonautas, ubicado a las afueras de Moscú, ahí pasarían los últimos 18 meses entrenando arduamente.

Algunos de sus ejercicios incluían vivir en ambientes aislados, vuelos para afrontar las condiciones de micro gravedad, manejo de los sistemas experimentales del cohete portador y técnicas de supervivencia, entre otros. Helen recuerda que sus instructores le realizaron alrededor de 99 exámenes sobre distintas materias.

“Los soviéticos son muy buenos en la planificación de todas las eventualidades, por ejemplo: Aunque al volver a la tierra se supone que la misión debería aterrizar en tierra firme, su formación nos enseña cómo sobrevivir en el mar durante 3 días (una posibilidad real si se produce una re-entrada forzosa en la atmósfera).”

Entre los participantes del Proyecto Juno había militares británicos, el mayor Timothy Mace logró llegar como finalista y estaba siendo entrenado en la Unión Soviética, sin embargo en febrero de 1990, luego de realizar una infinidad de pruebas médicas, físicas y psicológicas, Helen quedó como una de los últimos dos seleccionados y finalmente resultó ser la elegida para llevar a cabo la misión.

1990: Candidatos finalistas a astronautas en la Misión Juno, de izquierda a derecha Helen Sharman, Clive Smith, Gordon Brooks y Timothy Mace. Foto: © RIA NOVOSTI.

Un mes antes del vuelo, el representante de la Agencia Británica de Radiocomunicaciones Richard Horton, viajó a la Unión Soviética para visitar a Helen. En la Ciudad de las Estrellas le entregó la licencia especial de radioaficionado GB1MIR, con la que se identificaría al hablar con los escolares de 9 colegios en el Reino Unido, además de radiaficionados. El alto mando británico perdía la esperanza de reclamar a su primer astronauta. La noticia comenzó a generar gran entusiasmo, aunque algunos medios escritos apenas lograron disimular su decepción, al ver que la persona seleccionada no era más que una joven inteligente con una vida común y corriente.

“Primero tuve que aprender a hablar ruso, había clases para comprender la navegación astronómica, la teoría de cómo funcionan los cohetes y los vuelos espaciales. Había entrenamiento para emergencias, por ejemplo, la forma de regresar a la Tierra rápidamente si un meteoro deja un agujero en la nave espacial, o cómo proceder si terminamos en el mar en lugar de en tierra firme. El entrenamiento de ingravidez fue la parte más divertida”

“La única concesión que me hicieron por ser mujer fue entregarme un artilugio para orinar, que se coloca al final del retrete espacial. Hay uno con forma diferente para las mujeres, pero fue una molestia para mí, porque me había acostumbrado a hacerlo en botellas de cuello estrecho durante el entrenamiento, así que utilicé el mismo embudo que utilizan los hombres”.

Tras completar todas las pruebas y entrenamientos designados, Helen se unió a la tripulación de la misión Soyuz TM-12. Sus compañeros eran los cosmonautas y Héroes de la Unión Soviética Anatoli Artebartski, comandante la nave y Serguéi Krikaliov, ingeniero de vuelo.

El cohete portador de la Soyuz TMA-12, despegó a las 12:50 GMT del 18 de Mayo de 1991, desde la plataforma principal del Cosmódromo de Baikonur, RSS de Kazakstán, con rumbo a la Estación Espacial MIR. Los padres de Helen estaban ahí y pudieron ver el despegue desde un mirador cercano. Como ocurría con todos los demás lanzamientos, el despegue fue transmitido en vivo a toda la Unión Soviética. Un instante preciso y fugaz que en esta ocasión también se transmitiría en el Reino Unido, sin embargo la ITV (Independent Television) decidió transmitir imágenes de jugadores de fútbol que estaban calentando en Londres, para la final de la FA Cup (Football Association Challenge Cup), razón por la que muy pocas personas vieron el despegue en el Reino Unido.

Ficha de vuelo de la Soyuz TM-12. Edición: C – Records.

“Tuvimos una fuga de oxígeno en la nave espacial durante el lanzamiento y tenía que ser resuelto rápidamente a medida que despegábamos. El acoplamiento automatizado tuvo que ser abortado; realizando un acoplamiento manual, y tuvimos problemas menores con otros equipos también. Así son los vuelos espaciales y la formación te prepara para todos los posibles fallos que puedan producirse. Eres consciente de que podrías morir en cualquier momento, pero es algo que intentas poner fuera de tu mente”.

Al llegar a la Estación MIR, Helen quedó impresionada por las dimensiones del complejo orbital soviético, aparentemente muy engañoso visto desde lejos. Una vez reunida con la tripulación, recibió saludos en persona del propio Mijaíl Gorbachov en una comunicación directa entre el Kremlin y la Estación MIR (véase Out of the Present).

Los experimentos que llevó a cabo incluían: observaciones de la Tierra, un estudio del efecto de la microgravedad en las personas, el proceso de germinación de las semillas de patata y otras plantas bajo influencias de un campo magnético, también cultivó y observó el desarrollo de grandes cristales proteínicos que no se pueden producir en la Tierra. Su experimento favorito consistió en colocar óxidos cerámicos sobre película fotográfica, para luego ser expuestos al vacío del espacio, aparentemente logrando la creación de un superconductor de energía.

Durante una sesión de comunicación con la escuela de niñas británicas, el 21 de mayo de 1991, Helen Sharman comentó que la MIR estaba experimentando problemas con su batería solar debido a la orientación cambiante de la estación. A finales de ese día, el nivel de ruido de fondo en la estación cayó repentinamente de los 75 decibelios habituales, porque los ventiladores, bombas de circulación, y otros equipos se habían apagado.

Musá Manárov (izquierda) Helen Sharman (centro), Víktor Afanásiev (derecha) y Serguéi Krikaliov (fondo) fotografiados por Artebartski en la Estación MIR en 1991. Foto: © Space Facts

Las luces comenzaron a desvanecerse, porque el ordenador con el sistema de orientación había fallado. Esto impedía que los paneles solares dieran seguimiento a la luz del Sol; por ende que las baterías no se habían cargado correctamente. Helen Sharman señaló que Víktor Afanásiev y Musá Manárov le dijeron que estos problemas ya habían ocurrido antes. Varios minutos después la MIR entró en la parte iluminada por el Sol y entonces volvió a recargar sus baterías y a funcionar correctamente, recuerda Helen. Las comunicaciones por radio con Helen Sharman fueron grabadas por la Agencia Británica de Radiocomunicaciones, y por aquellos radiografiados que tuvieron el privilegio de contactarla. (Véase GB1MIR en fuentes).

La Tierra desde la Estación MIR en mayo de 1991. Foto: © Helen Sharman

“Desde la órbita, nuestro planeta es asombrosamente azul. No se pueden imaginar qué tan profundo es el color, la escala y los detalles que se pueden discernir, desde el barrido de un continente a la estela de un barco. Por la noche, las luces de las ciudades brillan hasta ti y se puede ver la danza de la aurora”.

La hazaña de Helen es un logro insuperable, destinado a un reducido número de personas y aunque algunos la recibieron con indiferencia o incluso rechazo, ella colocó a su pueblo en lo más alto. Es la primera persona británica en volar al espacio, la primera mujer en lograrlo que no era soviética o estadounidense, la primera mujer en visitar la Estación Espacial MIR y también la segunda mujer más joven en viajar al espacio, solo después de Valentina Tereshkova.

Serguéi Krikaliov, Helen Sharman y Anatoli Artebartski. Foto: © Persons-Info

Su regreso a la Tierra tuvo lugar el 26 de mayo de 1991 a las 10:04:13 GMT, a bordo de la Soyuz TM-11, a tan solo 4 días de su cumpleaños. La reentrada en la atmósfera, que representa más de cinco veces la gravedad terrestre (5,5 g), para Helen fue mucho más dramática que el lanzamiento, en el que sólo se experimentan 3,5 g, recordó Helen.

533014024
Traje Sokol SKV-2 de Helen Sharman, Museo de la Ciencia de Londres. Foto: © Jack Taylor

La mayoría de las preguntas que los medios británicos le hicieron a su regreso fueron acerca de novios, estilos de ropa, maquillaje y lápiz labial, cualquier cosa excepto preguntas sobre el entrenamiento intensivo o las duras pruebas que debió superar para viajar al espacio. Incialmente fue cuestionada por el aspecto descuidado de su pelo y el poco sentido de la moda durante su vuelo.

Poco después Helen fue elegida para portar la llama en la Universiada de 1991, celebrada en Sheffield. En la ceremonia tropezó levemente cuando atravesaba corriendo el Estadio Don Valley y la antorcha se desarmó por su mala fabricación, pero Helen se recuperó y continuó hasta que el fuego del pebetero inició automáticamente, ocasión que nuevamente utilizaron determinados medios sensacionalistas para intentar desprestigiarla por el hecho, “claro, tenía que ser una mujer”, decían algunas voces.

De igual forma, algunos medios de comunicación y autoridades británicas han intentado minimizar e incluso negar el lugar de Helen Sharman en la historia. Imaginemos por un momento que ciertos medios rusos de pronto dijeran que Gagarin no puede representar a Rusia, porque ROSCOSMOS y la Comisión Estatal de la Federación Rusa no existían en 1961 para aprobar su vuelo como ciudadano ruso, de modo que oficialmente él no hizo absolutamente nada en este contexto político.

Sin embargo en 1992 fue galardonada con la Orden del Imperio Británico, también es miembro de la Real Sociedad de Química, la Real Sociedad de Geográfica, la Real Sociedad de Aeronáutica y la Sociedad Interplanetaria Británica. Ese mismo año estaba entre los 3 candidatos seleccionados por la ESA (Agencia Espacial Europea) y para 1998 estaba en una corta lista de 25 personas. El 28 de enero de 1998: EE.UU., Rusia, Canadá, Japón y la ESA con 11 países miembros, firmaron un acuerdo intergubernamental sobre la cooperación en el espacio. No obstante, el Reino Unido fue el único país firmante que no contribuyó de ninguna manera con el programa de la EEI, debido a su política opuesta a los viajes espaciales tripulados.

Helen Sharman se convirtió en una incansable embajadora de la ciencias en el Reino Unido, donde escuelas y calles portan su nombre. Desde su viaje sigue llevando una vida sumamente modesta, ni siquiera tiene cuentas en ninguna red social, lo que no ha evitado que sus admiradores registren perfiles dedicados a ella.

Helen Sharman inmortalizada en la pared del Museo Gagarin en el Cosmódromo de Baikonur, Kazajstán. Foto: © Paul Rincon / BBC.

En 2012 el gobierno de La Federación Rusa la condecoró con la Medalla Al Mérito en La Exploración del Espacio. Ese mismo año, en el Reino Unido, Helen lideró el grupo de Superficie y Nanoanálisis del Laboratorio Nacional de Física. Actualmente trabaja a tiempo completo en el Departamento de Química del Colegio Imperial de Londres. Por extraño que parezca, pocos estudiantes saben que entre el personal del colegio está la primera persona que viajo al espacio representado a todo un país.

En los últimos años la industria espacial se ha convertido en un área clave de crecimiento para el Reino Unido, constituye 9 mil millones de libras a la economía británica cada año. Por esta razón el gobierno ha apostado por aumentar su participación en el sector espacial. Esto dio lugar a la creación, en abril de 2010, de la Agencia Espacial Británica (UKSA), que se encargaría de gestionar la participación del Reino Unido en los proyectos espaciales en beneficio de toda la nación. Actualmente el Reino Unido es el tercer país con las mayores contribuciones dentro de la ESA. Helen considera que el espacio presenta grandes posibilidades para la fabricación de poderosas aleaciones de metal que serán primordiales en el desarrollo científico técnico.

“El futuro de los vuelos espaciales gira en torno a las fábricas, donde nuevos materiales puedan ser producidos y utilizados en la industria espacial. Los metales pueden ser mezclados en las condiciones del espacio, lo que conduce a la fabricación de super-aleaciones. El Reino Unido debe ayudar con esta investigación, es caro, pero es importante y una buena inversión. Las misiones espaciales capturan la imaginación de las personas y las atraen hacia la ciencia”.

Pero la Agencia Espacial Británica se concentró en las misiones no tripuladas y las tecnologías de telecomunicaciones, lo que desarrolló la industria de los satélites en el país, pero al mismo tiempo significó su exclusión de los beneficios científicos obtenidos gracias a la Estación Espacial Internacional (EEI).

17531733455_df46a7154d_kEl 15 de diciembre de 2015 el Mayor Timothy Peake del Ejército Británico, fue lanzado en la Soyuz TMA-19M como astronauta de la ESA; convirtiéndose así en el segundo británico en el espacio. Esto ocurría luego de que la soprano británica y diva de la música internacional Sarah Brightman; anunciara el 13 de mayo de 2015 que cancelaba sus planes de volar al espacio a bordo de la Soyuz TMA-18M.

Antes de su vuelo él le preguntó a Helen Sharman si había algo que a ella le gustaría que él llevara al espacio, Helen le entregó su copia del libro Camino a las Estrellas, escrito por Yuri Gagarin, el mismo libro que la acompaño a la Estación Espacial MIR en 1991.

En el contexto político actual, Helen teme que Peake termine siendo el último británico en volar al espacio y ha llamado por una mayor participación del Reino Unido en los vuelos espaciales tripulados en el marco de la EEI.

“Debemos impulsar no sólo nuestros propios límites individuales, sino también los límites de lo que los humanos creen que es posible. Las personas representamos las mayores limitaciones en nuestra propia vida. Hay muchísimo que podemos hacer y debemos dar lo mejor de nuestras vidas para el beneficio del mundo”.

Dra. Helen Patricia Sharman.

EL ÚLTIMO CIUDADANO DE LA UNIÓN SOVIÉTICA

11Tras la partida de Helen, en la Estación Espacial MIR, Krikaliov y Artebartski habían realizado numerosas reparaciones de antenas e instalaron nuevos equipos. El desafió más importante fue ensamblar la estructura conocida como Sofora, una especie de torre de 14 metros formada por tubos metálicos e instrumentos necesaria para mejorar la orientación de la estación espacial.

En su sexta caminata espacial, tras finalizar con éxito su misión, colocaron la bandera de la Unión Soviética en la parte final de la estructura. Nunca antes la bandera soviética había sido desplegada en el vacío del espacio. Artebartski y Krikaliov habían llevado la bandera de la URSS a escondidas para izarla durante su misión. Siguiendo la tradición establecida por Gagarin, Artsebarski y Krikaliov se bajaron del autobús para orinar sobre la rueda y aprovechando que nadie los miraba, Artsebarski metió la bandera dentro de su traje Sokol. (ilustración: “La bandera más alta de la Patria”, por Andréi Sokolov.)

En principio Artsebarski tenía pensado recoger la bandera para traerla a la Tierra como recuerdo, pero al final del paseo espacial experimentó ciertos problemas con el sistema de refrigeración en su traje Orlán, por lo que debió regresar al interior de la estación de forma abrupta.

A 380 kilómetros por encima de la Tierra, ambos verían como la Unión Soviética se desestabilizaba por la crisis política, mientras el separatismo nacionalista se fortalecía gracias al vacío de poder y el hundimiento económico. El 19 de agosto de 1991 un grupo de comunistas de línea dura intentaron dar un golpe de estado contra Mijaíl Gorbachov en un intento de revertir la situación, pero la intentona fracasó y debilitó la posición del PCUS a nivel general. El presidente de la RSFS de Rusia Borís Yeltsin; aprovechó esta situación para arengar a las masas usando la defensa de la constitución como parte de un discurso populista.

El 2 de octubre de 1991, la URSS lanzó la Soyuz TM-13 desde el Cosmódromo de Baikonur. Inicialmente se tenía previsto el relevo de Krikaliov y Artebartski por Toktar Aubakirov y Alexándr Vólkov, pero Aubakirov había sido lanzado prematuramente sin finalizar su entrenamiento, debido cuestiones políticas y burocráticas entre las Repúblicas Soviéticas de Rusia y Kazajstán.

soyuz-tm-13_4En orden del movimiento de la aguja del reloj Serguéi Krikaliov, Alexándr Vólkov, Anatoli Artebartski, Franz Viehböck y Toktar Aubakirov (al centro) en la Estación MIR, octubre de 1991.
Foto: © Space Facts.

Por lo tanto, se decidió que Artebartski sería relevado por Vólkov, mientras tanto Krikaliov tendría que pasar otros 6 meses más a bordo de la Estación MIR. Artebartski regresó a la Tierra el 10 de octubre de 1991 a bordo de la Soyuz TM-12. La historia fue inmortalizada por el director cine rumano Andrei Ujica en su filme documental “Fuera del Presente” (Out of the Present) de 1997, una producción de Alemania, Francia, Bélgica y Rusia:

Out of The Present – Por Andrei Ujica (subtítulos en áreas disponibles: ES, RU).

El Proyecto Juno que inicialmente fue de carácter comercial, al igual que otras misiones, era parte de una estrategia económica para sanear las finanzas del Programa Espacial Soviético, pero la crisis económica de la URSS, tras las reformas de la Perestroika, se agudizó y terminó afectado seriamente el presupuesto espacial soviético. Esto impedía realizar expediciones a la estación MIR al mismo ritmo que se había venido haciendo hasta entonces.

Pronto Krikaliov vería la renuncia de Mijaíl Gorbachov en la televisión, la firma del tratado para desmantelar la Unión Soviética y finalmente vería arriar por última vez en el Kremlin aquella misma bandera que él y Artebartski habían colocado en la Estación MIR con tanta emoción y esfuerzo.

Soyuz TM-12: El Legado de Serguéi Krikaliov (subtítulos en áreas disponibles: ES, RU).

Finalmente Krikaliov y Alexandr Vólkov pudieron regresar el 25 de marzo de 1992. Sus trajes Sokol, aun portaban insignias del país que los había visto nacer, el mismo país que inició la Era Espacial humana y los vuelos tripulados. Desde su llegada, como parte del “Proyecto Juno”, Krikaliov habían pasado 311 días, 20 horas y 1 minuto en la Estación Espacial MIR. Posteriormente realizó 4 vuelos más en los que establecería un nuevo récord mundial de 803 días, 9 horas y 41 minutos de permanencia en el espacio.

Además de haber sido elevado a Héroe de la Unión Soviética y condecorado con la Orden de Lenin, como todos los cosmonautas soviéticos, Krikaliov recibió también la primera edición de la nueva estrella de Héroe de la Federación Rusa, también fue condecorado como Caballero de la Legión de Honor Francesa, pero quizás, el título sin precedentes por el que será más conocido es el de Último Ciudadano de la Unión Soviética, el hombre que despegó de un país al que nunca más regresaría.

La Estación Espacial MIR está considerada como uno de los logros tecnológicos más grandes de la humanidad. Fue lanzada por la Unión Soviética el 19 de Febrero de 1986 y su vida útil fue estimada en 5 años, sin embargo, sobrevivió 10 años, convirtiéndose en el hogar de las primeras misiones espaciales internacionales y experimentos científicos de larga duración en el espacio. En total dio 86,331 vueltas alrededor del planeta Tierra y mantuvo presencia humana durante 3,644 días mediante 39 misiones tripuladas por 104 cosmonautas y astronautas provenientes de 12 naciones.

El 23 de Marzo de 2001 la Estación Espacial MIR fue destruida en forma controlada, mediante una maniobra de inserción luego de descender de su altura orbital. Su reentrada en la atmósfera tuvo lugar a las 05:44 GMT por encima del Océano Pacífico Sur. La Federación Rusa bajo ningún concepto podía permitirse el costo económico que implicaba conservar la estructura. De hecho su construcción, tras el desmantelamiento de la URSS, había dependido del financiamiento de la NASA y su interés científico en este proyecto.

Sergéi Krikaliov, que había participado en la etapa inicial de construcción de la Estación Espacial MIR, también participó en los inicios de la actual Estación Espacial Internacional. Krikaliov voló en dos ocasiones a bordo del Transbordador Espacial Estadounidense y su última misión fue el 15 de abril de 2005, a bordo de la Soyuz TMA-6.

En 2015 el cosmonauta Guennadi Pádalka superó la marca de Krikaliov por 74 días, convirtiéndose así actualmente en la persona con mayor tiempo de permanencia en el espacio, a bordo de la Estación Espacial Internacional.

 


Fuentes consultadas:



Todos los derechos reservados en las imágenes con excepción de aquellas bajo licencia de atribución por Creative Commons. Cualquier uso y aprovechamiento de este contenido, está permitido para fines personales o educativos, siempre y cuando se tenga la debida referencia a esta página. Queda terminantemente prohibido su uso para fines comerciales o que de alguna forma resulten lucrativos. C – Records 2016.

2 comentarios sobre “1991: Odisea en el espacio

  1. es deprimente q escasa gente se interese en estas cosas de Base,es decir basicas,a diferencia de los deportes y otros negociados vacios de contenido …ya Albert Einstein habia dicho que la estupidez humana era infinita …(ironica y realmente agrego yo)

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .